En una noche cálida de mediados de junio, cuando los estudios ya no te agobian y el tiempo comienza a ser un motivo por el que estar contento, comencé a pensar sobre esa esperada etapa del año en la que el tiempo pasa muy deprisa si te lo pasas bien, en la que nunca sabes que vas a hacer dentro de dos dias, y en la que apenas hay preocupaciones. A esas alturas mi verano ya estaba planificado como siempre: un viaje de fin de curso con mis compañeros de clase y los mejores profesores que he tenido nunca a Bruselas, apenas dos dias después una nueva experiencia de un mes en irlanda que prometía mucho para finalizar con 20 dias de relajación y familia en mi pueblo.
En tres meses solo puedo decir que que he disfrutado, si bien es cierto que he experimentado nuevas situaciones, unas muy positivas y otras no tanto, puedo decir que no me arrepiento absolutamente de nada.
He reído, llorado y vuelto a reir. He compartido sentimientos que nunca había experimentado con personas muy especiales, y he descubierto que un buen amigo, o mejor dicho, que un buen grupo de amigos es lo mejor que te puede pasar a esta edad, y por supuesto les agradezco a todos su amistad.
En primer lugar se lo agradezo a todos los que no pongo más adelante, pero si tubiera que poner a todas las personas que he conocido este verano y que les agradezco su amistad necesitaría otro blog.
Se la agradezco a un jugador mediocre de baloncesto con el que compartí mil cosas, desde recetas y libros, hasta secretos inconfesables y se lo agradezco porque fue el el causante de que traspasara esas fronteras infranqueables para mi hasta entonces.
Se lo agradezco al liante que controla, el que siempre sabía los secretos y que me ayudo siempre que pudo, aunque a veces fuera en su propia contra.
Se lo agradezco a mi pequeño sol, mi heredera universal, mi traidora compañera de mus, la que siempre intercede en mi favor y a la que debo tanto.
Se lo agradezco a mi pareja de mus, la que me escucha, a la que escucho, a la que miro con reprobación y que intenta cumplir sus promesas a pesar de las circunstancias.
Se lo agradezco a mi primera queca, arrebatada por julia, que supo poner una sonrisa en la boca de todo aquel que lo necesitaba.
Se lo agradezco a una piratesa ´con un gran corazón, que si bien empezo siendo una persona a esquivar, acabo siendo una buena amiga, la cual consiguió lo que siempre había querido sin tener que cargarse a rebeca (climent).
Se lo agradezco a la primera, la que me hizo ver la luz antes de estamparme contra el asfalto, la que supo y sabe ser una buena amiga en todo momento, que dice que su vida no fue un cuento de hadas, ahora te toca disfrutar.
Y por último, se lo agradezco a la persona que más me deconcierta en este mundo, aquella que arriesgó tanto por mi,porque este texto se me ocurrió hablando y llorando contigo porque juntos formamos un "fuego pequeño", porque a pesar de todo, no me arrepiento de nada.
Gracias a todos...
... Vosotros sois mi sueño de una noche de verano.
Este es un espacio mas que nada para mi mismo y para cualquiera al que le apetezca leer las lineas que este poeta sin rima pueda escribir.
lunes, 31 de agosto de 2009
viernes, 28 de agosto de 2009
La ley de Murphy
Hace ya tiempo fui un día a la biblioteca que está cerca de mi casa, estaba buscando algo nuevo, algo distinto, algo original, y descubrí en el suelo al lado de una estantería un libro que cambiaría para siempre mi modo de ver las cosas. Era el libro mas optimistamente pesismista que he leido nunca. ¿Que sobre qué trataba?, se titulaba La Ley de Murphy.
La ley de murphy es algo que rige todo, y como yo comprendi más bien tarde, todo, es todo.
Durante la lectura de ese libro descubrí que se puede aplicar a todos los campos, como por ejemplo aquella frase que decía que la otra cola siempre es mas rápida, u otra que decía que el coste del peinado es directamente proporcional a la velocidad del viento ese dia, o una de mis favoritas, que dice que lo que estabas buscando, aparecera cuando lo dejes de buscar.
Este libro lo llevé mucho tiempo conmigo y me enriquecí muchoo de su sabiduría, tanto que me acarreó una buena multa en la biblioteca, pero de todo el libro las dos frases que lo resumnen todo están al principio. Así la primera dice que si algo malo puede pasar, pasará. Esto es una de las grande verdades que rige el universo y es tan cierta como que si tiras una manzana al aire acabará cayendo.La otra es algo que no entendí muy bien en su momento, pero que dice: Murphy era un optimista, lo que tras mucho pensar y reflexionar he llegado a la conclusión de que significa que incluso la ley de murphy está sujeta a la ley de murphy y ya se sabe si algo puede fallar, fallará.
La vida es ilógica, atípica, no tiene leyes irrebatibles ni normas inquebrantables, pero ante todo es un regalo.
La ley de murphy es algo que rige todo, y como yo comprendi más bien tarde, todo, es todo.
Durante la lectura de ese libro descubrí que se puede aplicar a todos los campos, como por ejemplo aquella frase que decía que la otra cola siempre es mas rápida, u otra que decía que el coste del peinado es directamente proporcional a la velocidad del viento ese dia, o una de mis favoritas, que dice que lo que estabas buscando, aparecera cuando lo dejes de buscar.
Este libro lo llevé mucho tiempo conmigo y me enriquecí muchoo de su sabiduría, tanto que me acarreó una buena multa en la biblioteca, pero de todo el libro las dos frases que lo resumnen todo están al principio. Así la primera dice que si algo malo puede pasar, pasará. Esto es una de las grande verdades que rige el universo y es tan cierta como que si tiras una manzana al aire acabará cayendo.La otra es algo que no entendí muy bien en su momento, pero que dice: Murphy era un optimista, lo que tras mucho pensar y reflexionar he llegado a la conclusión de que significa que incluso la ley de murphy está sujeta a la ley de murphy y ya se sabe si algo puede fallar, fallará.
La vida es ilógica, atípica, no tiene leyes irrebatibles ni normas inquebrantables, pero ante todo es un regalo.
lunes, 24 de agosto de 2009
Historia de un primer beso robado
Un local desconocido de una calle cualquiera en una ciudad sin importancia.
Ruido, humo, música, palabras y mas palabras que se pierden en la noche.
Gente desconocida, amigos y personas non gratas se agolpan y empujan en una masa casi compacta que baila al son de una música sin melodía.
Intento no pensar, no atormentarme, ¡no gritar!
Doy vueltas buscando algo que no esta ahí. De repente mis ojos se encuentran con sus ojos. ELLA.
Por una mirada un mundo.
Me sonríe.
Por una sonrisa un cielo.
La pierdo entre la muchedumbre que, como una corriente en el mar, se la lleva. Desaparece como si de un espejismo se hubiese tratado, mientras , yo vuelvo a pensar, vuelvo a atormentarme, pero ahora camino, huyo hacia la salida.
Intento abrirme paso entre la gente cuando de repente noto un suave y maternal roce de labios en la mejilla, apenas la intención de un beso.
Por un beso, yo no se que te diera por un beso.
Lo noto, lo siento, lo saboreo y me giro. ELLA.
-No me hagas esto, no a estas alturas del juego- pienso.
Sin saber ni como ni cuándo, como si mi cuerpo no comprendiera la gravedad de la situación, me descubro a mi mismo devolviéndole su ínfimo beso en la mejilla.
ELLA me mira y yo deseo que no lo haga. Intento huir, pero algo me retiene. Algo ha cambiado: lo noto en su mirada que bien vale un mundo, lo noto en su sonrisa que bien vale un cielo...
Me olvido del mundo, de la noche, del rencor y de las ganas de gritar. Quiero hablar, quiero pensar, pero se que no es necesario, no ahora.
ELLA se me acerca con un semblante que parece hacerla capaz de todo, yo, confuso, me acerco a ella y la estrecho contra mi, aunque apenas soy consciente de mis actos.
Me aferro a ella y ruego porque nunca nos separemos. Poco a poco nos acercamos. Noto su aliento, noto el olor de su pelo que me llena los pulmones, noto su pulso acelerado, o quizá sea el mio, no lo sé; noto que todas las preocupaciones se van, noto como la gente se aparta y que la música cesa.
Noto sus labios contra los míos.
* * *
No hay suelo, no hay paredes, no hay gente, solo ELLA y yo bailando una música que marcan nuestros corazones acelerados, mientras nuestras bocas se funden en un amalgama de sensaciones y sentimientos que recorren nuestraos cuerpos como una corriente eléctrica. Segundos, minutos, horas pasan mientras nos sumimos en una oscuridad cegadora.
Sin previo aviso nuestros labios se separan. Un temor creciente comienza a apoderarse de mi. No quiero separarme de ELLA, pero ELLA se separa de mí. Tiene la misma mirada , la misma sonrisa, pero sin embargo algo falla. Ya no hay gente, ya no hay música, solo una oscuridad que lo cubre todo. Noto una sensación conocida, como si una leve brisa rozara mi mejilla, noto su dulce voz susurrándome algo, pero sello sus labios con mi dedo y la devuelvo otro beso en la mejilla. Ya lo comprendo todo, las palabras no son necesarias.
Oscuridad.
Todavía noto el sabor de sus labios cuando me despierto en una cama desconocida de una casa cualquiera en una ciudad sin importancia.
Este texto va dedicado a Virginia, mi novia de la infancia, a Esther, la primera chica a la que pedí salir, a Sara mi primera novia y a Paula la que creo que ha sido mi primer gran amor...
... todas vosotras sois ELLA.
Ruido, humo, música, palabras y mas palabras que se pierden en la noche.
Gente desconocida, amigos y personas non gratas se agolpan y empujan en una masa casi compacta que baila al son de una música sin melodía.
Intento no pensar, no atormentarme, ¡no gritar!
Doy vueltas buscando algo que no esta ahí. De repente mis ojos se encuentran con sus ojos. ELLA.
Por una mirada un mundo.
Me sonríe.
Por una sonrisa un cielo.
La pierdo entre la muchedumbre que, como una corriente en el mar, se la lleva. Desaparece como si de un espejismo se hubiese tratado, mientras , yo vuelvo a pensar, vuelvo a atormentarme, pero ahora camino, huyo hacia la salida.
Intento abrirme paso entre la gente cuando de repente noto un suave y maternal roce de labios en la mejilla, apenas la intención de un beso.
Por un beso, yo no se que te diera por un beso.
Lo noto, lo siento, lo saboreo y me giro. ELLA.
-No me hagas esto, no a estas alturas del juego- pienso.
Sin saber ni como ni cuándo, como si mi cuerpo no comprendiera la gravedad de la situación, me descubro a mi mismo devolviéndole su ínfimo beso en la mejilla.
ELLA me mira y yo deseo que no lo haga. Intento huir, pero algo me retiene. Algo ha cambiado: lo noto en su mirada que bien vale un mundo, lo noto en su sonrisa que bien vale un cielo...
Me olvido del mundo, de la noche, del rencor y de las ganas de gritar. Quiero hablar, quiero pensar, pero se que no es necesario, no ahora.
ELLA se me acerca con un semblante que parece hacerla capaz de todo, yo, confuso, me acerco a ella y la estrecho contra mi, aunque apenas soy consciente de mis actos.
Me aferro a ella y ruego porque nunca nos separemos. Poco a poco nos acercamos. Noto su aliento, noto el olor de su pelo que me llena los pulmones, noto su pulso acelerado, o quizá sea el mio, no lo sé; noto que todas las preocupaciones se van, noto como la gente se aparta y que la música cesa.
Noto sus labios contra los míos.
* * *
No hay suelo, no hay paredes, no hay gente, solo ELLA y yo bailando una música que marcan nuestros corazones acelerados, mientras nuestras bocas se funden en un amalgama de sensaciones y sentimientos que recorren nuestraos cuerpos como una corriente eléctrica. Segundos, minutos, horas pasan mientras nos sumimos en una oscuridad cegadora.
Sin previo aviso nuestros labios se separan. Un temor creciente comienza a apoderarse de mi. No quiero separarme de ELLA, pero ELLA se separa de mí. Tiene la misma mirada , la misma sonrisa, pero sin embargo algo falla. Ya no hay gente, ya no hay música, solo una oscuridad que lo cubre todo. Noto una sensación conocida, como si una leve brisa rozara mi mejilla, noto su dulce voz susurrándome algo, pero sello sus labios con mi dedo y la devuelvo otro beso en la mejilla. Ya lo comprendo todo, las palabras no son necesarias.
Oscuridad.
Todavía noto el sabor de sus labios cuando me despierto en una cama desconocida de una casa cualquiera en una ciudad sin importancia.
Este texto va dedicado a Virginia, mi novia de la infancia, a Esther, la primera chica a la que pedí salir, a Sara mi primera novia y a Paula la que creo que ha sido mi primer gran amor...
... todas vosotras sois ELLA.
viernes, 21 de agosto de 2009
A modo de presentación
Soy infantiloide y a veces muy pesado, un ávido lector y un gran soñador. No me asustan los retos pero soy un cobarde demostrado y un romántico empedernido. Me gusta todo porque me apasiono con todo lo que hago porque intento no fingir nunca. Valga el topicazo soy un gran amigo de mis amigos y siempre el conciliador del grupo. Se algo sobre todo pero no soy experto en nada. Me importa mi propia estética y la de los demas porque quiero ser arquitecto y vivir de ella. Soy gran conocedor de la realidad y un oyente estupendo aunque mis consejos no se los recomiendo a nadie.
No soy un gran escritor ni un gran poeta, en realidad creo que nunca he sido muy bueno en nada, excepto en ser yo mismo.
El poeta sin rima
No soy un gran escritor ni un gran poeta, en realidad creo que nunca he sido muy bueno en nada, excepto en ser yo mismo.
El poeta sin rima
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