domingo, 13 de septiembre de 2009

Vuelta a la rutina.

Junio, Julio, Agosto y Septiembre.
Cerca de tres meses.
Unos 90 dias.
Eso dura el verano. Aunque yo creo que el verano no se debería medir en un sistema tan simple como el de dias o meses, debería medirse en carcajadas, en momentos felices, en situaciones cómicas o en suspiros de felicidad, aunque posiblemente sería cási imposible contarlos todos.
Yo nunca entendí aquel refrán de: lo bueno si breve, dos veces bueno. No es por criticar el refranero español, pero lo peor de lo bueno, es cuando se acaba. Con el verano pasa algo parecido, aunque siempre te queda la certeza de que el siguiente será incluso mejor, posiblemente te pasarás 9 meses planeando y haciendo todo lo necesario porque esto sea una realidad, y en parte es un círculo vicioso: trabajas para conseguir un verano mejor, y cuanto mejor es el verano, más trabajas para intentar superarlo; al menos en mi caso claro que, yo soy raro de narices.
Tras el verano, llega la rutina: para alguien puede ser lo mejor, para otro lo peor, a otro le puede estresar y a otro entusiasmar, pero no deja a nadie indiferente.
La rutina en sí no es mala, es buena si la utilizas con el fin de conseguir algo que desees, y es mala si la utilizas para evadirte de algo a lo que no desees enfrentarte. Por eso yo intento afrontar el inicio de curso con optimismo, porque se que después vendran esos 1500 momentos felices, o esas 3000 carcajadas.
Pero claro eso para mi, porque yo soy raro de narices.

1 comentario:

Héctor Stump dijo...

Yo tampoco entiendo lo de "bueno y breve dos veces bueno" yo siempre he sido mas de decir "lo bueno y breve te deja con las ganas" y en cuanto a lo del verano a mi si me es indiferente porque simplemente es la misma mierda pero con distinto nombre.